Friedrich Nietzsche

L'État , c'est ainsi que s'appelle le plus froid des monstres froids et il ment froidement, et le mensonge que voici sort de sa bouche : « Moi, l'État, je suis le peuple. »

Maxime Gorki

Le mensonge est la religion des esclaves et des patrons

vendredi 30 juillet 2010

Gringo Guns

mardi 27 juillet 2010

Un Peu de science




Vidéo signalé par Rolando Lequeux, traducteur du Mauvais Siècle

dimanche 25 juillet 2010

El Siglo Malvado 6
Los Warburg

Tendremos un gobierno mundial, lo queramos o no. Queda por saber si el gobierno mundial será establecido por consentimiento o por conquista..


— James Paul Warburg, 17 de febrero de 1950, al Consejo de Relaciones Internacionales de los EE.UU.


Orígenes

Dejando Italia en el siglo 16, esta familia adopta el nombre de su ciudad adoptiva, Warburg. Se mudan nuevamente un siglo más tarde, ésta vez a Altona, cerca de Hamburgo donde vivirán hasta 1945.

Es en 1798 que los hermanos Gerson y Moisés Marcos Warburg fundan un banco, el M. M. Warburg & Co. que llegará a ser uno de los grandes bancos de Europa y que todavía existe hoy en día. Son los Warburg que harán el puente entre los intereses bancarios europeos de los Rothschild y los capitales estadinenses de los Rockefeller, Morgan, Ford, Harriman y losVanderbilt.


Jacob Henry Schiff

Nace en Francfort, en una familia confinada en el minúsculo ghetto, donde el decreto datando del tiempo de Federico III fuerza todavía a los judíos a hacinarse. Hay que saber que la mayoría de las ciudades de Europa trataban a los judíos como animales, y los acantonaban en secciones definidas de las aglomeraciones, frecuentemente amuralladas. Es bueno también recordar que en la época, la mayoría de las confesiones cristianas limitan las transacciones financieras y desaniman el comercio. Es sin duda por esa razón que en la Europa post medieval ávida de capitales, se tolera a los judíos. Por su utilidad económica! Esto tiene por efecto, paradojalmente, de enriquecer algunas de sus familias al tiempo que atizar los odios, temores y envidias de los burgueses cristianos, resentimientos que van a cocer a fuego lento durante siglos, hasta nuestros días, propagados por la ignorancia, la desinformación y la simple estupidez humana, última energía renovable. Es en este contexto que la familia Schiff se encuentra compartiendo una estrecha mansión con los Bauer, de quienes el emblema familiar es un escudo rojo, en alemán: Rothschild.

Jacob Schiff se muda a los EE.UU. en 1865 e, irrigado con los capitales de sus amos los Rothschild, rápidamente se convierte en dirigente de Kuhn Loeb & Co., que crece hasta llegar a ser uno de los más importantes bancos del hemisferio. Compra el inmenso ferrocarril Union Pacific, la más imponente red ferroviaria de América. A consecuencia de una maniobra clásica, consigue hacer elegir algunos representantes al Congreso que, a cambio de partes en la empresa, subvencionan abundantemente las compras de terrenos de la compañía. Este asunto explota a plena luz del día y es conocido como el gran Escándalo del Crédito Inmobiliario de 1872. Como suele suceder, los responsables se libran sin tropiezos y algunos chivos expiatorios se contentan haciendo de cuenta que juegan a las sillas musicales. Resultado: una ganancia neta de 21 millones (360 millones en dólares de 2007). Schiff y los Warburg organizan en 1898 la cesión del Union Pacific Railroad a un cierto especulador llamado E.H. Harriman.


What cost $21,000,000 in 1872 would cost $359,483,726.95 in 2007


Pogroms

Los ataques contra las comunidades judías remontan a las cruzadas. Hubo la masacre del Castillo de York, en 1190. Y durante la Peste Negra de 1348, una mística histérica se desencadenó sobre Alemania y tuvieron lugar exterminaciones en una decena de ciudades, hasta 100.000 muertos en unos meses. Se les llama “pogroms” a los ataques dirigidos, repetidos, y ambiciosos, perpetuados contra los judíos en el siglo 19. El término entra en el vocabulario occidental hacia 1881, en tanto una ola de masacres engulle el sudoeste de la Rusia imperial, después del asesinato del Zar Alejandro II, de quien uno de los asesinos era, accesoriamente, de origien judío. Casas incendiadas, torturas, violaciones, niños apaleados, asesinatos, miles de víctimas. Cuestión de calmar los ánimos, el nuevo Zar, Alejandro III hace responsabilizar de éstos horrores a… Los judíos mismos!… Extrañamente, los pogroms continuarán durante tres largos años. El movimiento Sionista nace en estas circunstancias. Muchos judíos emprenden la emigración hacia los EE.UU., en tanto la idea del retorno a la Tierra Ancestral toma forma, en el contexto en que ningún país (Canadá tampoco, de paso) parece estar listo a considerarlos como ciudadanos completos.


Las cosas no mejoran bajo Nicolás II, se envenenan!… En 1903, varios miles de judíos son muertos y decenas de miles heridos en una nueva llamarada de pogroms que dura hasta 1906. El ejército imperial, no contento con permitir que se produzcan los motines, participa activamente en ciertas masacres, como también lo hace la policía zarista, la siniestra Ochrana. No es entonces inexplicable que ciertos judíos poderosos hayan tenido un pequeño resquemor contra el Zar y su Rusia Imperial. La familia Romanov terminará por pasar a cobrar.

Es así que Jacob Henry Schiff concede un préstamo de 200 millones de dólares al Japón en 1904 para subvencionar las ambiciones niponas en China. Los territorios objetivo del Japón están ocupados por… Rusia. Es la época en que todas las potencias mundiales se aprovechan de China, devastada e impotente. Los navíos ultramodernos de la flota japonesa acaban de ser entregados por la Vickers, directamente de Inglaterra. Es un desastre humillante para Nicolás II, que debe retirar sus tropas, abandonar sus plazas fuertes y llorar su flota, hundida hasta el último barco, reducida a nada.

En los años 10, Schiff armará a las potencias centrales enemigas de Rusia: Alemania, Austria, Hungría, pero también el Imperio Otomano, en previsión de la primera guerra. Cuando el conflicto estalla en 1914, presta también dinero a Francia para que se arme contra éstas mismas potencias centrales, al tiempo que recomienda a todos hacer la paz lo más pronto posible. Usará finalmente su influencia sobre Woodrow Wilson para instar a los EE.UU. a intervenir.

Jacob Henry Schiff preparaba desde hacía una decena de años, en colaboración con el Kaiser alemán, la financiación de la revolución rusa. En 1917, la rebelión envuelve toda la Rusia y paraliza el frente del este, lo que tiene como efecto alargar la guerra dos años. Los estados de Europa están arruinados? Que no quede por eso, todavía vamos a prestarles algunas centenas de millones. Schiff invierte masivamente en el gobierno bolchevique de Lenin, favoreciendo su victoria sobre las otras facciones revolucionarias. La deuda bolchevique, contraída en Wal Street, será honrada en los años 20 y les explicaré cómo. La hija de Jacob Schiff se convierte en esposa de su socio en Kuhn y cía., Félix Warburg.



Los hermanos Banco

A comienzos del Siglo Malvado, los cuatro hermanos Warburg se separan. Aby Moritz Warburg abandona el planeta bancario y parte a Florencia donde se hace coleccionista y se apasiona por la historia del arte. Los hermanos Paul y Félix van a instalarse en Wall Street, New York, donde compran una participación en la firma Kuhn, Loeb & Co. de Jacob Schiff. Max se queda atrás y dirije la banca paterna, M. M. Warburg & Co., en Hamburgo. Es uno de los consejeros importantes del Kaiser Wilhelm II, y al borde de la primera guerra mundial, financia y organiza su armamento.

En 1913, Paul Moritz Warburg dirije el pequeño grupo selecto que logra uno de los más grandes asaltos a mano armada de toda la historia de la humanidad: la creación del Federal Reserve Bank. Hacía ya cerca de 75 años que los banqueros de todo tipo y color intentaban el golpe. Los presidentes Lincoln, McKinley y Garfield fueron asesinados por haberse opuesto. Voy a tratar de explicarles la cosa.



Pequeña historia del dinero blando

En los orígenes, el poseedor depositaba su oro en la bóveda de un orfebre. Por cada depósito, éste le daba un recibo, equivalente al peso del oro que le era confiado, de dónde el nombre Livre, Pound, Peso, Lira, etc. Rápidamente, la gente se puso a intercambiar éstos recibos -más prácticos de transportar que incómodos kilos de metal-, para saldar sus compras y sus deudas. Eventualemente, los orfebres se dieron cuenta que ya nadie más venía a buscar el oro, que cambiaba de mano en mano varias veces pero dormía todo ese tiempo en el sótano. Tuvieron la idea de comprar propiedades de renta con ese oro, ya que no servía para nada. Además, se dieron cuenta que podían prestar varias veces el equivalente de la verdadera cantidad en su poder y obtener un interés, sin jamás ser descubiertos. La banca había nacido. Sin embargo, cuando un orfebre posee 10 libras de oro y pone en circulación 100 libras de recibos, devalúa 90% el recibo en el mundo real. Es decir que si todos los depositantes vienen una tarde a retomar su oro, sus 100 libras en recibos no les permitirán recibir un kopek de más que las 10 libras depositadas sobre la tablilla del cofre y ocurrirá lo que se denomina un Crash.

Allí dónde esto se vuelve francamente chiflado, es cuando se crea un banco central o federal. Esta institución está capacitada para emitir notas (los billetes) que representan el valor del tesoro en poder del gobierno. Para simplificar, si el gobierno tiene un activo de 100 libras de oro, de lámparas de pie, o de botellas de whisky, puede teóricamente emitir 100 billetes de una libra, que servirán a los ciudadanos en sus transacciones cotidianas. Pero la realidad es totalmente otra.

Los bancos federales no pertenecen nunca a los gobiernos (y por tanto al pueblo), sino a los bancos más influyentes del país. He aquí cómo funciona: el gobierno será accionista del 20 % del banco, y depositará por tanto 20 libras de oro. Cuatro bancos serán también accionsitas, a partes iguales con el gobierno. Pero, sólo el estado depositará verdaderamente su oro, puesto que los bancos se prestarán a sí mismos el monto de su participación, invirtiendo las 20 libras que el pobre tonto del pueblo acaba de darles. De allí que, desde el comienzo mismo, el capital que debería ser de 100 libras es en realidad sólo de 20. Devaluación. Hay aún peor. Este banco federal tiene ahora el derecho de imprimir moneda. Va a decidir la cantidad de billetes a imprimir. Y bien, éstas denominaciones representarán la suma total de la DEUDA del gobierno al banco central. Si, si! Fabrican una piastra de papel por unos centavos, y la alquilan al gobierno por el equivalente de la suma nominal impresa, o sea 1, 2, 10, 1000 libras, etc. “Porqué, en nombre de Dios, pagaríamos este monto absurdo?” Es así. Los pueblos de la Tierra lo permiten. Es simplemente una sutil continuidad de la monarqía hereditaria, con una máscara sonriente.

Bien, cuántos billetes van a emitir, estos expertos de las finanzas?! El tesoro pretende poseer 100 libras (cuando no hay más que 20), se dice usted “Simple! Imprimirán 100 billetes de 1 libra” Y bien… Eh… No. La elección de la cantidad de divisas en circulación es de ellos. Lo que quiere decir que una vez distribuídos los 100 primeros billetes, el banco federal puede a su antojo imprimir 900 nuevos. Como resultado vuestro medio litro de leche que costaba 2¢, vale ahora 20¢. El día siguiente, nuestros amigos del banco central pueden decidir guardar en la bóveda el 95 % del dinero que les pasa entre las manos. Al cabo de unos dís, no hay más que 50 billetes de 1 libra en circulación. El mismo medio litro de leche se compra en lo sucesivo a 1¢, porque cada billete representa el doble de la suma simbólica representada al principio. Encuentra usted esto escandaloso? Piense en esto: esos señores pueden sin ambages sacar provecho del control de esta respiración de inflación y recesión para comprarle constantemente el medio litro de leche a 1¢ y revendérselo a 20! Todo el mundo ha trabajado muy fuerte? Muchas horas extras?! Se han ustedes enriquecido?! Le basta al banco con imprimir 1.000 billetes más y ponerlos en circulación, es decir con comprar ellos mismos valores en el mercado (el camión de leche, por ejemplo) mientars en realidad no poseen ni un mero centavo en activos, para que los 10 billetes que duermen en vuestro bolsillo pierdan la mitad de su valor. En los hechos, el banco ha ido y tomado 5 libras de vuestro bolsillo. Es un asalto sutil. El hold-up (asalto) internacional de todos los habitantes de la Tierra por un pequeño grupo de banqueros y de industriales.

No me cree usted, eh?! Siento que necesito ayuda… Héla aquí: La inflación en los EE.UU. desde 1913, año de la creación del Federal Reserve Bank por Paul Warburg, JP Morgan, Rockefeller y sus amigotes: 2.950% !

La mayoría de los Americnos no comprenden realmente la operación de los prestamistas de dinero internacionales. Las cuentas del Sistema de la Reserva Federal nunca fueron objeto de una verificación. La FED opera sin el menor control del Congreso y manipula el crédito de los EE.UU.

— Senador Barry Goldwater (Rep. AR)


Es una buena cosa que la gente de la nación no comprenda nuestro sistema bancario y monetario, porque si lo lograran, creo que habría una revolución mañana por la mañana.

— Henry Ford, industrial


Los bancos federales no son agencias gubernamentales, son corporaciones privadas, independientes, controladas localmente.

— Lewis contra al gobierno de los EE.UU., 1239, proceso del 9no. circuito, 1982


Tenemos, en este país, una de las instituciones más corruptas que el mundo haya conocido jamás. Hablo del Federal Reserve Bank. Esta institución maléfica ha empobrecido al pueblo de los EE.UU. y ha prácticamente arruinado al gobierno. Este crimen ha sido cometido por los carroñeros del dinero que la controlan. No hay un solo hombre aquí, al alcance de la voz, que ignore que este país está gobernado por banqueros internacionales.

—Louis T. McFadden, Congresista 1932 (Rep. Pa)


Mientras vosotros y yo firmamos un cheque, los fondos suficientes deben estar presentes en nuestras cuentas para cubrir el monto del cheque, pero cuando la Reserva Federal firma un cheque, no hay depósito bancario correspondiente. Cuando la Reserva Federal firma un cheque, crea dinero.

— Manual de usuario de los servicios, Federal Reserve Bank de Boston

De todos los inventos imaginados para robar a las clases obreras de la humanidad, ninguna ha sido tan eficaz que la que los mistifica gracias al dinero de papel.

— Daniel Webster, secretario de Estado, EE.UU., 1841


14-18

Una des las ideas del Kaiser Wilhelm II, siempre aconsejado por Max Warburg, es acceder al petróleo mesopotámico construyendo una línea férrea que una Berlín y Basora (el Irak de hoy día). La corona británica, cuya flota abandonó el carbón en 1904 a favor del petróleo, no puede permitir que el monopolio de su Royal Dutch Shell sea erosionado. En 1914, unos meses antes que el proyecto sea completado, la guerra es declarada bajo un pretexto fabricado, el asesinato del duque Franz Ferdinand. Los banqueros de todas partes se frotan las manos. Para ellos, es Navidad!…

En tanto los bolcheviques no controlan más que una ínfima fracción del territorio ruso (parcela que llegan casi a perder en verano de 1918), la Liga Americana para Ayudar y Cooperar con Rusia es organizada en Washington D.C. para aumentar el soporte ofrecido al grupo de Lenin y Trotski, ya sostenido por Jacob Schiff. Se trata de un consorcio que agrupa a General Electric, Baltimore & Ohio Railroad, y sobre todo, el Federal Reserve Bank, en resumen, un lobby (grupo de presión) de los Warburg.

Durante el tratado de Versailles en 1919, severas reparaciones son exigidas por los aliados a Alemania y sus aliados. Entre éstas, mencionemos que la Royal Dutch Shell, petrolera perteneciente a la corona británica, recibe los campos petrolíferos de todo el Medio Oriente como regalo. 75 % de las liquideces necesarias para los pesados pagos impuestos a Alemania son prestados al gobierno berlinés por bancos de los EE.UU., entre los cuales el Federal Reserve Bank dirigido por Paul Warburg. Es así que el pueblo americano será quien pague con sus impuestos las reparaciones alemanas de la primera guerra a las grandes empresas que han organizado el conflicto de cabo a rabo. Esta situación contribuye a crear la pesada deuda nacional que asegura a los banqueros su ascendiente sobre la política americana. He aquí algo que proyecta una luz prosaica sobre el “milagro” de la recuperación alemana, y sobre la legendaria eficacia del régimen nazi, que hasta hoy día se continúa alabando bajo diversas formas.

1920: a pesar de las cenizas aún calientes y el horror agudo con que el mundo mira la hecatombe que se acaba de terminar, Wall Street ya comienza a promover una política de revancha en Europa Central y a preparar el advenimiento de una nueva guerra entre Francia, Alemania y Rusia.

Creación en New York del Council on Foreign Relations (suerte de ministerio americano de asuntos extranjeros, escapando a todo control gubernamental, peteneciendo a bancos y trusts industriales). Su dirección es confiada a Paul Moritz Warburg. Sigue siendo un miembro influyente hasta su muerte, en 1932. Funda también en 1921 el International Acceptance Bank of New York (banco de recepción de capitales extranjeros), que fusiona seguidamente con el Banco de Manhattan. Es fundador por añadidura, accionista importante, y director de I.G. Farben USA, compañía hermana de la I.G. Farben alemana, dirigida por su hermanito Max Warburg. I.G. Farben y Vereinigte Stahlwerke produjeron entre las dos el 95 % de los explosivos utilizados por las fuerzas del Eje en el curso de la segunda guerra mundial.

La línea Hamburg-Amerika tiene como banco (por tanto acreedor) el M.M. Warburg de Hamburgo. En el marco de las “reparaciones”, es por tanto el mismísimo Warburg quien organiza su transferencia al trust de Averell Harriman y George Herbert Walker, del cual el brazo americano de su banco, propiedad de sus hermanos Félix y Paul Warburg, es parcialmente propietario. Resumamos el trayecto de la pasta. El ingenuo americano medio paga su impuesto, que se acumula en el Federal Reserve Bank de Paul Warburg y cía. Este dinero pasa seguidamente a ser prestado a Alemania, en realidad al Reichsbank de Max Warburg y cía. La pasta transita una vez más hacia el Union Bank de Harriman, del cual Félix Warburg es un accionista importante. Este dinero (o lo que queda de él) es a continuación utilizado para completar la transacción cediendo una inmensa flota de navíos, la Hamburg-Amerika, de la M.M. Warburg al Union Bank, siempre propiedad en parte de los Warburg. Resultado, el dinero robado a un ingenuo, el americano, ha servido para desposeer a otro ingenuo, el alemán, y los gobiernos de ambos países incurren en pesados intereses, en tanto una gigantesca flota de navíos pareció cambiar de manos. Para cerrar el círculo, el mismo Max Warburg deviene director del consejo de administración de la línea Hamburg-Amerika.

El ascenso de los crápulas

James Paul Warburg, hijo de Paul Moritz, obra de vicepresidente, y luego presidente de los bancos de su papá, los International Acceptance Bank, y Manhattan, de 1921 a 1934, al tiempo que llega a ser consejero de varios presidentes de los EE.UU., entre los cuales Franklin Delano Roosevelt.

En 1922, Max Warburg ofrece su ayuda para el establecer en Berlín una red de inversión tan poderosa como discreta. Los dirigentes son Averell Harriman, hijo de E.H. Harriman, y George Herbert Walker.

En los años 20, los banqueros de Wall Street buscan en Europa Central a quién apostar para asegurarse una guerra lo antes posible. Paul Moritz Warburg viaja a Alemania en 1929 y en 1930, para representar el International Acceptance Bank, interesado en financiar y organizar el partido Nacional Socialista de Adolf Hitler. Representa igualmente al Guaranty Trust de J.P. Mogan en el mismo contexto.




CRASH

En 1929, los banqueros en control del Federal Reserve Bank organizan un golpe de estado económico creando en todos sus aspectos un hundimiento de la bolsa. Las principales empresas implicadas se han retirado discretamente en el curso de los meses precedentes. Se aprovecharán a continuación para retomar los negocios más provechosos, liquidar los otros, y poner la mano sobre inmensas tierras (más de los dos tercios de las granjas independientes al oeste del Mississippi), que los granjeros estadinenses se ven forzados a dejar ir, faltos de liquidez. Es sobre estos terrrenos que será construída la gran utopía americana del planeta Suburbia, en el curso de los 30 años siguientes.


El crash de 1929 no tuvo nada de accidental. Es un evento cuidadosamente planeado. Los banqueros internacionales buscaron de engendrar aquí una condición desesperada, de modo de convertirse en amos de todos nosotros.

— Louis T. McFadden, Presidente del Comité de Banca y Circulante de la cámara de representantes del Congreso, 1933.



TOMA DEL PODER

Embebido con fondos y apoyo provenientes de todas partes (Wall Street, la City de Londres, los Thyssen, los Schacht, los Krupp), Adolf Hitler y sus S.A., armadas con 400.000 ametralladoras por Rockefeller y J.P. Morgan, toman el poder luego de un golpe de estado disfrazado, en enero de 1933.

A partir de 1933, Max Warburg participa en la dirección financiera del estado Nazi formando parte del Consejo de Administración del Reichsbank, bajo Hjalmar Schacht de quién está muy próximo. Es paralelamente uno de los grandes accionistas y dirigentes de la parte alemana del inmenso conglomerado químico nazi I.G. Farben (americano-germánico), tristement célebre por la creación y la venta del Zyklon B (el veneno utilizado en los campos de exterminio), e igualmente proveedor del ejército alemán de gases tóxicos, sustitutos petroleros y productos diversos, de dónde evidentemente, explosivos. I.G. Farben toma partido claramente en la guerra que se prepara, puesto que la sucursal americana de la firma bloquea el acceso del ejército americano a patentes relativas a aplicaciones militares, reservando su exclusividad a la facción Nazi.

El 29 de marzo de 1933, Erich, el hijo de Max, envía un telegrama a su primo Frederick Warburg, entonces director de una parte de la red ferroviaria de los Harriman. Le pide a Frederick de usar toda su influencia para detener las actividades anti nazis en EE.UU. De hecho, los Warburg tienen el control político y financiero del American-Jewish Committee y del B’nai B’rith, que publican en 1933 una declaración común desaconsejando toda acción de protesta o de boicot hacia la Alemania Nazi, y yendo hasta proponer el impedir las reuniones, manifestaciones y todas formas de agitación opuestas al régimen de Adolf Hitler.


El mismo año, Max Warburg negocia un importante pacto para la creación de un trust encargado de la exportación de todos los productos alemanes hacia los EE.UU. Este trust agrupa 150 empresas y es guiado por la Harriman International & Co., dirigida por Oliver Harriman, primo de Averell. Los tratos reúnen a Hjalmar Schacht, ministro nazi de economía, Max Warburg, Kurt Von Schroeder y al abogado titular de los principales bancos nazis a lo largo de los años 30, un americano llamado John Foster Dulles.

Opuesto al New Deal de F.D. Roosevelt, James Paul Warburg se despide del gobierno de los EE.UU. en 1934. Volvió a formar parte del gobierno en 1942 en tanto que asistente especial del Coordinador de Información, William Joseph Donovan. Tendrá entonces la ocasión de trabajar en compañía de un cierto Edward Bernays, de quien volveremos a hablar.


Segunda Guerra mundial

En 1938, se torna extraño para los racistas Nazis el exhibir un banquero judío a la cabeza de su complejo económico, militar e industrial. Max Warburg es “echado” de Alemania, deja de ocupar un lugar en los consejos de administración de las empresas nazis, abandona sus funciones en el aparato de estado del Tercer Reich y parte a instalarse en New York. Ese año, Erich Warburg, el hijo de Max, funda Warburg Pincus en New York.

La red construída por los Warburg, los Harriman y sus acólitos continúa operando, hasta en 1942 en ciertos casos, y hasta 1945 en otros. Las ganancias acumuladas son astronómicas. Contrariamente a Schiff, resueltamente conmovido por la suerte de sus congéneres y siempre listo a socorrerlos, los Warburg parecen dotados de una indiferencia sorprendente por los sufrimientos de los seres humanos en general, pero de los judíos en particular. Han sido engañados? Quizás eran ellos mismos anti semitas?! O más bien desafectados de su admirable cultura ancestral y simplemente ávidos de capitles, de control, de poderío. Asombros misterio.

Erich Warburg se engancha en el ejército americano durante la guerra, con el grado de teniente coronel. A pesar de su modesta ubicación el la jerarquía miltar y los graves riesgos de apariencia de conflicto de interés, se le permite desplegar su influencia para consevar Hamburgo, la ciudad famliar, en la zona británica en tiempo de la partición de Alemania. Es él quien se encargará del interrogatorio de Herman Göring en 1945. Ese año, el dirigente interino de la banca Warburg desde la salida de Max en 1938, Rudolf Brinckmann, devuelve el control de la M.M. Warburg a Erich.

Max Warburg muere en New York en 1946. El mismo año, en Inglaterra, el nieto de Moisés Warburg, Sigmund George Warburg, funda la S.G. Warburg & Co.

Erich M. Warburg consagra el resto de su vida al acercamiento entre Alemania y los EE.UU. después de la Segunda guerra mundial. Por sus esfuerzos en ese sentido, le es otorgada en 1988 una recompensa prestigiosa, el premio Erich M. Warburg !… La lista de los otros recipientes incluye algunos grandes hombres, entre los cuales el Dr. Henry Kissinger (arquitecto del genocidio camboyano), el general Klaus Naumann (a cargo de los bombardeos de la OTAN en los Balcanes) y Mr. George Herbert Walker Bush.




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Fuentes :

• Los Warburgs: La Odisea del Siglo Veinte de una Notable Familia Judía; por Ron Chernow
• WALL STREET Y EL SURGIMIENTO DE HITLER; por Antony C. Sutton
• Historia de la Revolución Rusa, Volumen Uno : El derrocamiento del Zarismo; por León Trotski.
• Jacob Henry Schiff: un Esquema Biográfico; Adler, Cyrus (1921).
• Año de crisis, Año de Esperanza: La Judería Rusa y los Pogroms de ???; Stephen M Berk.
• La Conspiración Fascista de Wall Street; John L. Spivak
• What Really Happened
• Wikipedia


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Traduction : Rolando Lequeux


dimanche 18 juillet 2010

El Siglo Malvado 5
Los Morgan

Un hombre tiene siempre dos razones para hacer lo que hace. La buena y la verdadera.


No necesito para nada un abogado que me diga lo que no tengo derecho de hacer. Les pago para que me digan cómo hacer lo que quiero hacer.

— J.P. Morgan


John Pierpont Morgan

Un día, en un bar, J.P. Morgan le grita a un camarero al pedir su cerveza: “Cuando Morgan bebe, todo el mundo bebe!” Todos los clientes toman una cerveza. Morgan vacía su vaso y pone una moneda de 10 centavos sobre la mesa, vociferando: “Cuando Morgan paga, todos pagan!”

Su papá, Junius Spencer Morgan, dirigía la firma J.S. Morgan & Co en Londres. Le ofreció a su hijo la sucursal neoyorquina de su compañía, que tomó eventualemente el nombre J.P. Morgan & Co. (hoy JPMorgan Chase). En tiempos de la guerra de sécesión, consigue evitar la conscripción pagando un monto de 300 dólares. Tuvo la idea de adquirir 5.000 fusiles defectuosos que pagó 17.500 dólares y de revender el lote tal cual al ejército Federal por 110.000 dólares. Como los soldados veían sus manos explotar con el uso, Morgan fue demandado, pero un juez confirmó la validez del contrato. Utilizó su ganancia a buen fin y adquirió el control de numerosas firmas, tales como Drexel, Peabody, y Carnegie.
En 1891, Morgan fusionó Edison y Thomson para formar la General Electric. En 1895, se apoderó de la flota Leyland, así como de numerosas líneas navales, creando la White Star, constructores y operadores de los navíos Britannic, Olympic y… Titanic. En 1899, J.P. Morgan poseía y/o controlaba cuatro de las cinco principales compañías de ferrocarriles de los EE.UU., agrupando, entre otros, los intereses de los Rockefeller, Vanderbilt y… Harriman.
Un episodio me ha siempre hecho reír. En 1900, Morgan financia las investigaciones de Nikola Tesla, el verdadero inventor de la radio (pero no, no Marconi!), un genio científico hoy mal conocido a quien debemos particularmente la corriente alterna, la distribución polifásica y el motor a corriente alterna, así como también fuertes contribuciones a la cibernética, al control a distancia, al radar, à la informática, a la balística, a la aeronáutica (inventa el despegue vertical en los años 20!), a la navegación (el propulsor sin hélices) y a la física nuclear. Mientras Tesla, desbordante de entusiasmo, muestra a Morgan que ha logrado crear un sistema que permitiría la distribución gratuita de electricidad, sin hilos ni cables, por todo el planeta, el gordo J.P. se rasca. No ve para nada la ganancia a obtener de semejante jilipollada. Le corta los víveres al proyecto.

En 1904, J.P. Morgan fusionó nueve acerías en una sola y monstruosa United States Steel Corporation, la primera empresa del mundo en poseer activos de mil millones de dólares. En 1912, el comité Pujo, encargado de inquirir acerca de las actividades dudosas de los bancos americanos estima que los tres grupos que J.P. controlaba, J.P. Morgan & Co., First National, y National City Bank, poseían la suma de 22 billones de dólares, equivalente a todas las posesiones y recursos públicos, personales y privados de los 22 estados al oeste del Mississippi.

En 1913 J.P. Morgan logra uno de sus golpes más grandes. Después de haber colocado a su hombre a la cabeza del país, un cierto Woodrow Wilson, hace crear por uno de sus asociados, el senador Nelson Aldrich, una entidad totalemente diabólica, el Federal Reserve Bank. Esencialmente, se trata de una empresa privada, propiedad de algunos grandes trusts bancarios (entre los cuales el suyo), detentando el poder de imprimir, distribuír, controlar, restringir o acrecentar la circulación de las divisas de los EE.UU. Dicho de otro modo, este pequeño grupo podría (si fuesen retorcidos y deshonestos) saber de antemano cuándo se producirán ciertas recesiones, inflaciones, o crisis bursátiles. Más allá de esto, les queda emitir la moneda, que prestan al gobierno contra intéres y ganancia.

John Pierpont murió ese año, durante un viaje a Italia, y nunca vio la relización de la segunda de sus obras maestras, la Gloriosa 14-18. Su hijo Junior heredó la mayor parte de su fortuna.

Detalle entretenido, las fotos conocidas de J.P. Morgan son todas retocadas. Detestaba su nariz, severamente deformada por la rosácea, y no permitía a nadie fotografiarlo. El retrato de más arriba es el único que encontré mostrando su rostro en todo su esplendor.


John Pierpont Morgan, Jr.

J.P. Morgan Jr. gustaba jactarse de ser digno descendente del pirata Henry Morgan. Bautizó su yate personal EL Corsario y enarbolaba el Jolly Roger (cráneo sobre tibias cruzadas) por encima del Stars & Stripes. Nombró a uno de sus hijos Junius Spencer (el nombre de su abuelo) y al otro Henry.

En agosto de 1914, Morgan Junior firmó un contrato con el Bank of England, que le aseguró el monopolio de la emisión de las obligaciones de guerra de Inglaterra y de Francia. Cual un adivino, había hecho de suerte que sus firmas invirtiesen masivamente en la fabricación de armas, de las cuales poseía ahora la exclusividad de aprovisionamiento a los aliados de la Entente Cordiale (Francia e Inglaterra). Sus bancos prestaron 12 millones a Rusia y 50 millones a Francia para permitirles la compra de armas… a sus propias armerías! La totalidad de las municiones estadinenses y británicas compradas durante la primera guerra mundial fueron manufacturadas por las compañías de J.P. Morgan. Durante el curso del conflicto, Morgan organizó un grupo de 2.200 bancos y prestó 500 millones suplementarios a los gobiernos aliados que se apresuraron a devolverle el cheque para saciar su sed de acero, de explosivos, de plomo, de máquinas.

En 1920, el presidente del directorio de W.A. Harriman & Co., un cierto George Herbert Walker, arregló una fusión monstruo entre su empresa y Morton & Co., fachada de Guaranty Trust Co., ella misma un vestíbulo de la J.P. Morgan. Harriman representaba ya una de las más grandes flotas de navíos del munde desde que el gobierno de los EE.UU. le había regalado la gigantesca línea Hamburg-Amerika, confiscada a Alemania entre las innumerables compensaciones a los vencedores al final del cataclismo.

El 16 de setiembre de 1920 a mediodía, una bomba explotó delante de la banca J.P. Morgan & Co., situada en el nro. 23 de Wall Street. Se encontró una nota en un buzón próximo diciendo: “Recuerden que no toleraremos mucho más. Liberen a los presos políticos o será la muerte segura para todos vosotros. Firmado: Anarquistas Combatientes Americanos”. Los responsables nunca fueron descubiertos. La fachada del banco lleva aún las marcas de este extraño atentado, que los dueños nunca quisieron borrar.

Regularmente importunado por ciudadanos ulcerados, el Senado llevó adelante una vez más una investigación sobre las prácticas bancarias, en 1929, para darse cuenta que una larga lista de personajes oficiales del gobierno habían recibido, a precios muy bajos, acciones de las empresas de J.P. Morgan. Esta lista incluía nombres importantes tales como Calvin Coolidge (presidente de los EE.UU.), William Woodin (secretario del Tesoro bajo Roosevelt), McAdoo (secretario del Tesoro bajo Wilson), Adams (secretario de la Marina), Bernard Baruch (presidente del consejo de las industrias militares de Wilson y Roosevelt), etc. Hubo muy pocas acciones judiciales.

En ese mismo año 1929, J.P. Morgan Junior tiene una inspiración genial y se retira del mercado bursátil. Otros lo siguen, tales los Rockefeller, Harriman, y Vanderbilt. Justo a tiempo. De modo totalmente imprevisible, el Banco de la Reserva Federal fundada por papá Morgan emprende la restricción de divisas, lo que causa una debacle bursátil sin precedente. Es una bonanza para los barones, que tienen la ocasión de recomprar por maníes la casi totalidad de la industria independiente americana que aún se les escapaba, así como los dos tercios de las tierras agrícolas al oeste del Mississippi*. Los pobres tontos que no habían sido prevenidos se van a pique, se arrojan por las ventanas, es la Gran Depresión. La clase media es prácticamente liquidada. La clase obrera, echada a la calle. Les reyes ríen y se hacen construír palacios fantásticos. Al fin disponen de los dineros para emprender obras grandiosas.
Es el principio de los años treinta y el sol brilla como nunca sobre Wall Street.
* Es sobre estas tierras que se construirá la más grande trampa para atrapar dinero de toda la historia humana, una especie de país/estacionamiento que se suele llamar Suburbia. Es un Vanderbilt que lo inventa; tendrá su propio párrafo en la historia del Siglo Malvado.


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Fuentes:
J. P. Morgan, Jr.; John Douglas Forbes, 1981
El hombre que inventó el siglo veinte: Nikola Tesla, genio olvidado; Lomas, Robert, 1999
La biografía no autorizada de George Bush; Webster Tarpley
Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Jp_morgan
Roosevelt traiciona a América!; Robert Ley, 1942
Howard Zinn pag. 249 de "Una historia popular de los Estados Unidos"
El fraude de la Reserva Federal; http://www.geocities.com/northstarzone/FED.html




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Traduction : Rolando Lequeux

dimanche 11 juillet 2010

El Siglo Malvado 4
Los Rockefeller

El modo de hacer dinero es comprar cuando la sangre inunda las calles.
— John D. Rockefeller.




— Cuánto dinero es suficiente, señor Rockefeller ?

— Sólo un poco más todavía.






William Avery Rockefeller Senior

Charlatán, vendedor ambulante de medicamentos milagrosos (petróleo diluído, aceite de serpiente, etc.), más bien polígamo, un poco jugador, abandonó su familia a su suerte. Dos de sus hijos se irguieron entre los hombres más poderosos de la Historia.



John Davidson Rockefeller


De todos los grandes héroes que haya tenido la tierra, sin duda que John D. Rockefeller, primero en pasar los mil millones de fortuna en la Historia, fue el animado por las mejores intenciones. Perseguía cándidamente el objetivo de amasar la mayor cantidad de dinero posible y podemos declarar sin ambages: “Misión cumplida, Johnny Boy!”. Como todos los grandes capitalistas de su época, creía firmemente en la democracia, en las leyes del mercado y del capitalismo, pero en tanto fábulas útiles. Fábulas que se le hacen tragar al pueblo! Buenas para los diarios! Ideales para embrutecer a los obreros! Mecer a sus hijos! Pasar el tiempo los domingos!… La mejor prueba de la autoridad de esos mitos y burlas es la proporción aplastante de contemporáneos nuestros que aún hoy día los creen, tanto en la izquierda como en la derecha por otra parte!… Nuestro buen John D. fue sin duda el que más gastó energía y dinero para reforzar la maravillosa leyenda de los beneficios de la industrialización.



Después de haber erigido su imperio sin la menor corrupción, represión, piratería, engaño o deshonestidad (siempre según el folclore hollywoodense), consagró sus días a la búsqueda de su filantropía casi crística, enmantecando con devoción el planeta de miasmas pletóricos de su desbordante generosidad. No sólo se paseaba con los bolsillos llenos de monedas de 10 centavos que arrojaba como limosna a los haraganes en su camino, sino que igualmente financió innumerables emprendimientos de beneficencia, iglesias, hospitales, escuelas, etc. Habiendo sido su altruismo y su bondad objeto de trillones de hagiografías ditirámbicas, aquí les hablaré más bien de algunas de sus pasiones más discretas, pero que tuvieron sobre el siglo naciente una influencia notable.



Habiendo logrado acumular un pequeño botín especulando con las reservas de granos, John D. pagó los $300 que costaba en la época ser exonerado de la conscripción, y evitó la guerra civil de 1863. En lugar de ello, hizo fortuna aprovisionando las tropas federales con whisky a precios de usura. Como el canfeno de casi todas la lámparas estadinenses venían de los estados del sur, una escasez amenazaba. John tuvo la idea genial de invertir sus ganancias en refinerías de queroseno. Hizo negocios dorados. En 1865, Rockefeller les compró las partes de sus socios y fundó Standard Oil. Es entonces que inventó la integración vertical. La idea es simple, hay que poseer todos los eslabones de la cadena, la fuente, la transformación, los transportes, las autoridades. En su pináculo, en 1880, la Standard controlaba el 95% del petróleo de los EE.UU. 70% del mercado de la Standard se hallaba en Europa y Rusia. Se aburre el lector? Estos números lo adormecen? Recuerde el lector los principios de la integración vertical. Allí done iba el petróleo de la Standard, los ferrocarriles, las flotas de navíos y los gobiernos debían igualmente caer bajo el control de la Standard.



Bakú. Bakú es una pequeña ciudad de la cual no se habla ni en nuestros libros de historia, ni en los boletines de noticias. A pesar de todo, a la vuelta del siglo, la mitad del petróleo del planeta era salido de Bakú. Bakú sobre el mar Caspio. Bien cerca de Afganistán. Volveremos sobre ésto, evidentemente. En 1880, un boom petrolero se produce en la región, bajo el impulso de los hermanos Nobel de Suecia y de los Rothschild de París. Standard ya ha invertido masivamente en la Rusia zarista. Rockefeller intentará por todos los medios detener la producción o apoderarse de ella. Nicolás II, ingrato y leal a los Nobel, fieles servidores de padres a hijos, se rehusará a ceder. Los campos de los Nobel y de los Rothschild son objeto de atentados. Turquía y Rusia entran en guerra. El Japón ataca a Rusia. A la vuelta del siglo, se les hará pagar a los zares por su arrogancia.



Bakú se convierte rápidamente en uno de los principales objetivo estratégicos del siglo 20. Turquía intenta apoderarse de ella en 1914, encontrando en su camino al ejército ruso y Armenia. Lástima por los armenios. El Kaiser sueña con la región en 14-18. Hitler erra misteriosamente la ocasión de apoderarse de ella, cuando se la ofrecen en bandeja. Bakú?! Los petroleros americanos han tenido mano en la debacle soviética. Bakú?! Para transportar sus recursos hay que atravesar Afganistán. Si, Afganistán.

Contactos muy intensos ligan la élite de Wall Street a Rusia desde fines del siglo 19. De hecho, Rockefeller y sus colegas no iban a correr ningún riesgo y se aseguran de financiar y armar ambos bandos de la revolución bolchevique. Cuando la revolución rusa se estabiliza en torno a Stalin a comienzos de los años 20, éste obsequia Bakú a un colega y socio de negocios de Rockefeller, un cierto Averell Harriman, del cual uno de los bancos, el Brown Brothers Harriman era presidido por Percy Rockefeller.

En 1902, se estimó que Rockefeller poseía, él solo, dos tercios de la producción mundial de petróleo, 1/500 de toda la riqueza estadinense y 1/2000 de la riqueza mundial. La ciclópea Standard Oil, infringiendo marcadamente la ley anti trust, fue desmantelada en 1911 luego de una serie de acciones judiciales federales. Se la dividió en 34 parcelas de las cuales las más conocidas son Conoco, Chevron, Esso y Mobil. Rockefeller y su familia conservan el control efectivo de cada una de las partes el imperio, que simplemente no tiene más el derecho de confesarse amalgamado. En cuanto a la escena internacional, las leyes anti trust no se le aplican. Standard continuará como si nada hubiese pasado, con la diferencia que en los Estados Unidos, deberá mantener una espectacular charada de competencia.

Celebremos ahora, tal lo prometido, la parte más discreta (digamos más específica) del amor al prójimo del cual dio muestra el señor Rockefeller. Le compró una iglesia a su amigo Bautista, un personaje de nombre Thomas Dixon que se volvió famoso publicando una veintena de libros, odas al Ku Klux Klan, de los cuales quedará como más conocido The Clansman. Rockefeller financió en 1902 la creación del Consejo General de Educación (General Education Board), que durante más de cuarenta años tuvo una muy fuerte y controvertida influencia racista sobre las instituciones escolares americanas. Siempre en 1902, John D. Rockefeller y E.H. Harriman donan $11 millones al Cold Spring Harbor Laboratory. Este instituto, construído sobre un terreno perteneciente a los hermanos Dulles (John Foster y Allen), es el primerísimo laboratorio de estudios eugenicistas. Es ahí que aparecerán las primeras leyes de la higiene racial. Entusiasta, Rockefeller crea seguidamente en 1909 un laboratorio de Eugenicismo sobre un terreno vecino perteneciente a su amigo Harriman. Y, en 1910, financia y organiza la Asociación para la Investigación Eugenicista. Y a más, el mismo año, la Oficina de Datos Eugenicistas. Es una pasión!… En 1911, su amigo y abogado John Foster Dulles resume así la cienca eugenicista: “eliminando los miembros más débles de la población, una raza más pura podrá ser creada”.

Es de esos institutos eugenicistas americanos que migrarán las tesis de la pureza de la raza que darán su color tan particular al medio del Siglo Malvado. En 1928, Rockefeller funda en Alemania el Instituto Kaiser Wilhelm de Eugenicismo, de Antropología y de estudio de la Herencia Humana. Entre las eminencias que dirigirán las investigaciones de éste laboratorio, encontramos los nombres de Josef Mengele y Otmar Verschuer.



Todo a lo largo de la admirable carrera de su hermano, Percy Rockefeller seguirá un curso paralelo. Dirigirá y poseerá en parte las Anaconda Copper, Bethlehem Steel, Biltmore Hotels, Cuba Company, Chile Copper, Western Union, Brown Brothers Harriman, Edison, y sobre todo, Remington Arms. Venderá armas a ambos bandos durante la primera guerra mundial y formará parte de los más ardientes halcones a favor de la intervención americana, que tendrá lugar finalemente en 1917, equipada en gran parte por Remington, evidentemente. Seguidamente, en plena depresión económica, es el pequeño Percy quien ofrecerá 400.000 ametralladoras livianas Remington a los Sturmabteilungs (SA), el brazo armado del partido Nazi de Adolf Hitler.





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Fuentes:

• Unauthorized Biography of George Bush ; par Webster Tarpley, 1991

• Press for Conversion! magazine, Issue # 53, "Facing the Corporate Roots of American Fascism," Mars 2004, publié par Coalition to Oppose the Arms Trade.

• Wikipedia

• The History of the Standard Oil Company ; par Ida Tarbell, 1904

• German Big Business and the Rise of Hitler ; par Henry Ashby Turner, Oxford Press, 1985,

• The Nazi Hydra in America ; par Glen Yeadon et John Hawkins, 2001-2004
• Unauthorized Biography of George Bush ; por Webster Tarpley, 1991

• Revista Press for Conversion!, nro. 53, "Facing the Corporate Roots of American Fascism," marzo 2004, publicado por Coalition to Oppose the Arms Trade.

• The History of the Standard Oil Company ; por Ida Tarbell, 1904

• German Big Business and the Rise of Hitler ; por Henry Ashby Turner, Oxford Press, 1985,

• The Nazi Hydra in America ; por Glen Yeadon y John Hawkins, 2001-2004


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Traduction : Rolando Lequeux

lundi 5 juillet 2010

dimanche 4 juillet 2010

El Siglo Malvado 3
Samuel Colt y los armeros

La buen gente de este mundo están muy lejos de estar satisfechos los unos con los otros y mis armas son las mejores pacificadoras
Sam Colt, 1852


Sam Colt era el Bill Gates del siglo 19. Lo que inventó, en realidad, era sobre todo su propio mito, su personaje. Samuel Colt es el prototipo del inventor del futuro, el del siglo malvado, el inventor que no inventa nada. El creador sin creatividad, el demiurgo que, extrañamente, pondrá inversamente en el mundo máquinas de muerte… El creador que destruye.

La anécdota mediática, retomada mil veces, por tanto más verdadera que el sol en medio del cielo, quiere que Samuel Colt, durante un viaje en barco a vapor, haya inventado el revólver. Habría observado largamente el movimiento de la rueda de paletas, lo que le habría dado la prodigiosa idea que le dará renombre.

De hecho, este viaje lo había llevado a Calcutta, en 1830. En esa época, un arma hacía furor entre los oficiales británicos apostados en la India, un revólver inglés a repetición que utilizaba un sistema de barril, INVENTADO por Elisha Hayden Collier y patentado en Londres en… 1818!… Su invento había sido inspirado en un prototipo francés más bien común en las armerías reales de Luis XIII, datando de principios del siglo 17! Que no quede por eso!… Hot damn, there’s top dollar to be made!… El mito del industrial genial se busca sus Mozarts y serán sobre todo los armeros, los Colt, Remington, Winchester y Gatling, que la segunda mitad del siglo retendrá, quizás porque la capacidad de matar a gran escala da al hombre un aspecto casi divino a los ojos de esta pequeña jilipolla que es la Historia.

Samuel Colt se hacía llamar Coronel, sin que se supiera mucho en qué ejército pretendía haber servido. Su asociación con Walker le trajo fortuna y gloria. Seguidamente cultivó cuidadosamente sus contactos en el gobierno y no dejó pasar ocasión de ofrecer a un ser poderoso un bello regalo enchapado en oro (dedicó 2.500 cofrecitos durante su vida). Colt armó ambos bandos durante la guerra de Crimea (Británicos, Rusos, Turcos). Armó frecuentemente ambos lados en el curso de las innumerables guerras de independencia, de unificación, de sucesión, que sacudieron Europa durante la segunda mitad del siglo 19 (Italia, Francia, Prusia, Austria, etc.) Incluso armó ambos bandos durante la guerra de exterminación de aborígenes. Todos los demás siguieron el mismo camino. Smith & Wesson equipó igualmente a Rusos y Turcos (modelo ruso) durante la guerra de Crimea. Y Winchester armó ambos bandos durante la guerra de los Boers. Remington no se quedó a la zaga.

Un niño retardado comprenderá fácilemente el interés de los barones industriales de la nueva Armocracia de que se multipliquen los conflictos. Extrañamente, es exactamente lo que se va a producir.

Estos hombres del futuro habían comprendido que nunca lo que cuenta es la realidad, pero sí lo que recordarán de ella los nulos, y que sobre todo, en el póker no hace falta una buena mano, basta tener a todos los jugadores en la manga salvo el pollo a desplumar. Júzguese por ésta anécdota:

Los brillantes e innovadores ingenieros de Smith & Wesson quedaron atónitos en 1870 al ver su proptotipo futurista rechazado por el ejército americano. Proponían un revólver a repetición revolucionario, con balas de cartucho metálico, de carga por cañón basculante articulado, con eyección automática de cartuchos, mostrando facilidad de uso, durabilidad, precisión y potencia. Una pura maravilla de máquina de matar. De hecho, el tipo mismo de obra-revólver acabada, el verdadero buen gun, tal cual existe hoy, cerca de 140 años más tarde. Sin embargo, el ejército de los EE.UU. optó por un absurdo Remington de un tiro, totalmente desusado, y encargó 8000 de ellos! Cómo se deletrea soborno?

Finalmente, la verdadera innovación de la época fue sin duda la unión de la corporación, el estado y el ejército. Los descendientes de los barones de la América iban a impulsar la idea a su potencia máxima en el curso del siglo siguiente. Sus verdaderas obras maestras ya se preparaban. Iban a dar su verdadero impulso y sobre todo, su estética, al que llamo el Siglo Malvado.



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Fuentes
Les Armes de la conquête de l’Ouest ; Michel Lespart
Wikipedia
SimonPure Produtions : COLT: LEGEND & LEGACY (http://www.simonpure.com/colt.htm)
Connecticut Heritage (http://www.ctheritage.org/encyclopedia/topicalsurveys/colt.htm)

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Traduction : Rolando Lequeux