Friedrich Nietzsche

L'État , c'est ainsi que s'appelle le plus froid des monstres froids et il ment froidement, et le mensonge que voici sort de sa bouche : « Moi, l'État, je suis le peuple. »

Maxime Gorki

Le mensonge est la religion des esclaves et des patrons

dimanche 27 juin 2010

El Siglo Malvado 2
Samuel Hamilton Walker

Samuel Hamilton Walker es un héroe mítico de la conquista (o de la pérdida, según el punto de vista) del oeste. Sam sobrevivió las dos grandes humillaciones de la guerra de Texas. Escapó a la muerte en el Fuerte Álamo (simplemente evitando encontrarse allí) y a continuación logró lo inenarrable sobreviviendo la célebre tombola de frijoles llevada a cabo por el general Santa Ana (Anna?), el el curso de la cual un prisonero de cada diez de entre un grupo de evadidos iba a ser ejecutado. Se salvó nuevamente y entró definitivamente en la leyenda.

En realidad, Samuel Hamilton Walker debe más que nada su gran renombre a la revolución industrial. Fue uno de los más grandes artesanos de la misma a título de coinventor del Walker-Colt, uno de los primeros revólveres a repetición, que conoció una popularidad innegable (comparada a la del iPod de hoy) en el país de los bravosylibres, a mediados del siglo 19. Hay que admitir que Sam Walker era entendido en pogroms y revólveres. Había utilizado con buen discernimiento el Patterson (una de las primeras versiones del revólver Colt) en el curso de la campaña de exterminación que el gobierno de los Estados Unidos llevó contra los villanos Seminolas, población agrícola, pacifista y sedentaria, que había tenido la imperdonable idea de habitar la Florida.

El apuesto Sam, amante de la gresca, sirvió luego en la mayoría de los conflictos de la época. Se hizo ilustre, empuñando el revólver y con las crines al viento, el el curso de las guerras contra los Cris, los Comanches, los Kiowas y los Sioux. Subió de grado, y es con título de capitán de los Mounted Rifles que fue a proponerle a Sam Colt, entonces casi en la ruina, la creación de un revólver que respondiese a las exigencias de un experto en masacres. Los dos Sam comenzaron sus negocios. El Walker Colt había nacido. El secretario del Tesoro de la época, Robert J. Walker, introdujo a nuestro noble Sam al presidente Polk, quien hizo colocar el primero de numerosos pedidos de 1000 unidades de estos revólveres. Otro lazo familiar unía aparentemente a Samuel al futuro alcalde de New York, William Magear Tweed, miembro como él de la logia Tammany (especie de mafia demócrata de la época).

Irónicamente, en 1847, es con su revólver de ensueño, su precioso Walker-Colt de seis tiros, que Samuel Hamilton Walker le erró a un soldado de infantería mexicano armado solamente con lanza. La grosera punta de hierro de esa alabarda de madera lo atravesó mortalmente en el campo de batalla, en Huamantla, México. Sus descendientes se las arreglarán más sabiamente para aprovecharse de la guerra bien a salvo de los arañazos! Samuel Colt no dejó de explotar la muerte gloriosa de su socio para exaltar las virtudes (?) de su revólver. Se dice que es esta arma que habría permitido a la “civilización” someter al oeste.

La estatua de Samuel Hamilton Walker reina en el corazón del museo de los Texas Rangers, a dos pasos de la estancia del presidente George Walker Bush, situada en Waco, Texas.




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Fuentes

Les Armes de la Conquête de l’Ouest; Michel LesPart
The Mexican War; K. Jack Bauer, (New York: Macmillan, 1974)
Ranger Walker in the Mexican War; Charles D. Spurlin, Military History of Texas and the Southwest 9 (1971)
Samuel H. Walker's Account of the Mier Expedition; Marilyn M. Sibley, (Austin: Texas SHA, 1978)
Wikipedia : Samuel_Hamilton_Walker

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Traduction : Rolando Lequeux

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